10/22/26

REMINISCENCIA LITERARIA PRESENTACIÓN DE UN LIBRO



REMINISCENCIA LITERARIA

PRESENTACIÓN DE UN LIBRO

Por Antonio Casale Sierra


Doctores

Iván Torres presidente, Ramon de La Cruz gerente, demás directivos y asociados de la Cooperativa Médica de la Costa, Coomedicosta.

Doctor Teobaldo Coronado

Para mi es muy placentero y honroso que usted, Doctor Coronado, me hubiera escogido para hacer la presentación de su más reciente libro “La Hora del Sosiego”.

Durante el transcurso de nuestras vidas hemos estado vinculados por una hermosa amistad que nació en los venerables claustros del Colegio San Francisco de Asís de Barranquilla.  Allí cursamos la primaria, compartimos pupitre (eran de dos puestos) y competíamos por el primer lugar en el rendimiento académico.

 ¡Que época tan hermosa llena de recuerdos! La de nuestros juegos, diversiones, tertulias, nuestras familias, y en general las vivencias de una época que marcó nuestras vidas.

Recuerdo nos tocaba asistir a misa, celebrada en latín, en donde aprendimos y entonábamos cantos gregorianos (Pange lingua, Tantum ergo) y   concurríamos a los oficios religiosos con el recogimiento debido. Así, como, oficiar de acólitos (monaguillos) con la ventaja de ser los primeros en degustar el vino y las hostias, sin consagrar, antes que el sacerdote.

Luego, cuando íbamos avanzando en edad, asistíamos con el mismo fervor, pero, también, para ver y encontrarnos con las chicas de entonces, que ingresaban al templo con coloridas chalinas para los actos religiosos. Las esperábamos, una vez terminada la ceremonia, a la salida para abordarlas bajo cualquier pretexto, con la intención de entablar una conversación, quienes al final se convertían en nuestras amigas.

 

SEMBLANZA DEL DOCTOR CORONADO

Teobaldo Coronado es hijo del señor Francisco Coronado Tesillo y Esther Hurtado Charris. El mayor de seis hermanos, formado en un hogar amoroso, donde siempre fueron ejes centrales de la familia el respeto y la virtud.

Es doctor en medicina de la Universidad de Cartagena

Especialista en Anestesiología y Reanimación de la Universidad Metropolitana, Barranquilla.

Magister en Filosofía, Ética y Filosofía política, Universidad del Valle, Cali.

Profesor titular de Bioética, Ética Médica, Historia de la Medicina, Anestesiología Y Reanimación de la Universidad Libre, seccional Barranquilla.

Exmagistrado, expresidente del Tribunal de Ética Médica del Atlántico

Miembro correspondiente de la Academia Nacional de Medicina de Colombia.

Escritor de artículos en la prensa local y nacional e instruido en diferentes temas de la actualidad

Ha sido presidente, gerente y consejero, en varias oportunidades, de la Cooperativa Médica de la Costa, Coomedicosta.

Hemos conservado una relación muy fraterna por más diez lustros sin ninguna alteración; solo nos separamos cuando Teo fua a estudiar medicina a ese templo del saber como lo es la Universidad de Cartagena y a mi tocó trasladarme a la capital de la republica a estudiar odontología en la Universidad Nacional de Colombia. A mi regreso, del año rural, nos volvimos a encontrar en el Hospital de Barranquilla, posteriormente en el Hospital de los Andes, ISS y hace dos décadas aquí en Coomedicosta.

 

EL LIBRO

El libro es una recopilación de escritos varios, en su mayoría publicados en el periódico El Heraldo. Por la brevedad solo me referiré a tres de ellos.

“Celebración cuarenta años de graduados”. Noto en esta remembranza sentimientos de nostalgia y agradecimiento hacia profesores y compañeros de su alma mater, añorando tiempos pasados.

“Olores de la infancia”. Nos transporta, esta crónica, hacia a una placida reminiscencia de la semana santa y los dulces característicos de la costa atlántica y sus diferencias con los del altiplano.  Así como al ambiente impregnado por pasteles de gallina y cerdo envueltos en hojas de bijao para navidad y año nuevo que nos hace volver a nuestros años de infancia y adolescencia con la música, además, de Guillermo Buitrago, Aníbal Velásquez, Billos Caracas Boys, Francisco, Pacho, Galán etc.

“El Club del Bordillo”. Es aquí, en este artículo, en donde me siento identificado como barranquillero, que he vivido iguales experiencias debajo de un árbol frondoso o como dice Teo en la tienda del cachaco de la esquina, degustando una cerveza bien fría, componiendo el mundo y haciendo memoria de los días del ayer que ya no volverán.


De izquierda a derecha Doctores: Rafael Jímenez Luján, Héctor Gómez, Iván Torres, Numa Esmeral, Monseñor Tamayo, Antonio Casale, Teobaldo Coronado, Adolfo Valera, Gladys Salem, Santander Rosales y  Fernando García.

COMENTARIO FINAL

Considero que la “Hora del Sosiego” es un compendio de gratas añoranzas, sabios consejos, y temas científicos mirados desde una óptica ética, que será un buen compañero para reflexionar, reír y deleitarse tras la atenta lectura de sus 200 páginas.

Cuando leemos este libro caemos en cuenta de que el tiempo ha pasado, casi, sin percatarnos, y que quedaron grabados en nuestra memoria placenteros momentos que merecen ser evocados.

Gracias Teo

Barranquilla diciembre 16 de 2011

10/10/26

UN TAXISTA LLAMADO DONALD TRUMP



UN TAXISTA LLAMADO DONALD TRUMP

En el interregno de los años viejos me toca andar de consultorio en consultorio y de clínica en clínica. No ya como médico, el diligente anestesiólogo de antes, sino en condición del obsecuente paciente de ahora, repleto de achaques un día sí y otro también.

El pasado primero de octubre abordé un taxi que recogió en la puerta de la Clínica Carriazo, luego del retiro de unos puntos de sutura de un ojo que hacía nueve días había sido intervenido.

Los trastornos oculares son el "Talón de Aquiles" de mi añeja anatomía.

“Amor perdido” - canción bolero en La voz inconfundible de la mexicana María Luisa Landín, salía de los parlantes del auto de servicio público - enterneció mi ánimo convaleciente al tomar asiento en la silla delantera. Mis familiares, acompañantes, se ubicaron, expectantes en la silla trasera.  

!Caramba señor que sorpresa! me da usted con su romántica música de la “vieja guardia”. A través de mi papa, fans de esa cantante, la conocí de joven. Tiene usted un buen gusto musical, le comenté de inmediato.

-     - Yo soy coleccionista de música, de toda clase de música, pídame la que quiera, replicó.

Lo felicito es muy extraño encontrarse un taxista que lo reciba a uno con este tipo de canciones; en su mayoría solo ponen vallenatos, reguetón y canticos religioso. Es usted un consumado melómano, le digo.

Mientras, al contrario de gran número de sus colegas de oficio, el hombre manejaba sin afán alguno, despacio y tranquilo. Hace alarde de su melomanía y coloca un disco del “Zarzal criollo” Carlos Gardel: “Caminito”, con el respectivo comentario sobre la vida del cantautor. Afirma que "en realidad no era argentino. Tenía la nacionalidad de este país, pero había nacido en Toulouse, Francia; de dos años llegó a la tierra gaucha".

De improviso, aprovecha que el semáforo está en rojo, para y se voltea hacia mí y dirige algo sobrado, una pregunta con su respectivo preámbulo:

-     - Tengo la impresión de que usted , de pronto,  puede contestar una pregunta que nadie, ninguna de las personas que se ha sentado ahí, ha podido responderme en 40 años que tengo en este oficio.

¿Cuál fue el primer instrumento utilizado para interpretar el vallenato?

Le contesto que fue la guitarra, con el cienaguero Guillermo Buitrago el instrumento que dio a conocer el vallenato, en la década de los 50 del siglo pasado, más allá del Magdalena Grande, en donde ya se usaba el acordeón en lo que es hoy el Cesar y la Guajira. Le agrego, que a Buitrago le siguió “Bovea y sus Vallenatos”, un trio integrado por: Alberto Fernández en el canto y guacharaca, Julio Bovea primera guitarra, segunda voz y Ángel Fontanilla, segunda guitarra y primera voz. Este grupo tuvo mucho auge no solo en la costa caribe sino en el interior del país.

-    -  “Choque esa mano, lo felicito. ¡Carajo! al fin alguien ha respondido con     certeza mi cuestión. Todos opinan que el acordeón.

    No me equivoqué con usted.

Bueno amigo, ahora, yo también le tengo una preguntica; a ver si me hace el favor de contestarla, lo reto un tanto confianzudo:

¿Cuál colombiano ganó un concurso en donde participaron los mejores intérpretes de acordeón del mundo?

-     - En el festival vallenato, me interpela. No, en Alemania le confirmo. Queda pensativo y dice que no sabe. Cuénteme, ha sabido rajarme.

Le cuento que: por dos años consecutivos, 1991 y 1992, Alfredo Gutiérrez ganó concurso organizado por la Casa Honner, en Colonia Alemania, que reunió a los mejores acordeonistas del mundo. Este colombiano, de Paloquemao, Sucre, ha sido el primer músico que esta famosa casa musical le fabrica un acordeón con su nombre grabado en el fuelle del instrumento.

Fíjese que, en 2022, Rolando Ochoa también tuvo el honor de que la Honner le fabricara un acordeón marcado con su nombre.

🚖

El recorrido programado tuvo final en la calle 84, frente a la iglesia de la Torcoroma. Una vez le cancelo el valor del transporte entrega una tarjeta de presentación y dice:

-     - Tenga, cuadro, ahí tiene mi teléfono para cuando necesite un servicio, me     ha encantado conversar contigo. Me llama.

Antes de bajarme del auto observo con atención la tarjetica y al no ver su nombre le pregunto cómo se llama. Se incorpora, como puede, de su asiento y ufano exclama

-     - Me llamo Donal Trump. Míreme, soy o me parezco.

Ante semejante respuesta con mis acompañantes estallamos en carcajadas. Si se parece gritamos al tiempo de chau, chau, que le vaya bien.

Al comentarle vía telefónica a mi hijo Juan Francisco, ferviente carnavalero,  residente en USA, lo sucedido con el conductor reacciona emocionado.

-     - "Nojoda papi, esas vainas nada más pasan en Barranquilla. Este señor debe ser el que sale en los desfiles del carnaval en una comparsa con varios personajes de la política. Averigua para que confirmes si es ese".

Es así, como Interrogo al Dr. Google por un “Taxista llamado Donald Trump” y hablo después con el hombre por teléfono para verificar la información que obtuve de varias publicaciones como el Heraldo de Barranquilla.

Se trata de VICTOR ENRIQUE ARROYUELO, 78 años, pensionado de la Policía Nacional; nacido en el Barrio el Carmen reside, en la actualidad, en la Ciudadela 20 de Julio.

Kike es apodado entre familiares y amigos. Se considera más currambero que el arroz de lisa.

La primera vez que lució este disfraz fue en el carnaval 2017 por insinuación de sus compañeros de la estación de taxis.

Tiene la ventaja, sobre otros hacedores del carnaval que tratan de simular al mandatario gringo, de que por su natural aspecto físico: rubio, alto y abundante cabellera blanca no necesita de tanto maquillaje para parecerse al presidente de los Estados Unidos. La indumentaria le basta.

A todos cuantos se le acercan en la Guacherna o en el desfile de la carrera 44 les promete, de forma graciosa, conseguirle la visa americana.

 
🚖

Indudable que el principal encanto de Barranquilla es su gente y los taxistas, en particular, constituyen una muestra de primera mano de la gallardía y esplendidez de los nacidos en “Curramba, la bella”.

“Un ángel de la guarda” gana uno cando tiene la suerte de encontrarse a un taxista como al amigo Kike que además de conducirte por las calles de la ciudad, te hace la travesía grata, acogedora y didáctica.

Me queda la grata impresión de que Jorge Enrique, a su edad, casi octogenario, además de ganarse unos pesos al volante lo hace para distraerse, por diversión. 

Cartagena octubre 10 de 2026

10/05/26

ESCRIBO LUEGO EXISTO



ESCRIBO LUEGO EXISTO

Como seres humanos, en sentido colectivo, somos cultura (costumbres) – caribes somos, por ejemplo - somos lenguaje (palabra), somos comportamiento (moral). Articulados, estos componentes, en un mundo en el que toca vivir y sobrevivir para alcanzar una supervivencia que nos otorgue experiencia, es decir, sabiduría y bienestar

Vamos forjando caminos a lo largo de la vida que exigen movimientos. La vida es movimiento continuo con la ineludible perspectiva de detenerse en el tiempo, con lo impredecible que es su inevitable final. Movimiento que se manifiesta en acciones que no siempre son mecánicas, es decir orgánicas, se muestran también de manera abstracta, por el ejercicio de la mente, de lo inorgánico, que conduce a la reflexión, a la meditación, a la acción de pensar: somos seres pensantes. Creamos pensamiento que se vale de lo orgánico (encéfalo) para ser comunicado a trasvés de la mecánica del lenguaje hablado y escrito.

Estamos hechos, también, de sentimientos resultado de lo orgánico e inorgánico de nuestra estructura psicosomática, de lo físico y anímico que hay en nosotros. De esta natural mescolanza surgen el temor, el miedo, la tristeza, los celos, las rabias y alegrías y el sublime componente del amor con su sinnúmero de expresiones. Prima, ante todo, la búsqueda del mejor de los sentires: el de la felicidad.

La vida del hombre, como tal, como personalidad, aparte su animalidad, que la tiene en su particular biología, se manifiesta en actos, hechos, gestos, atributos, en una hazaña lingüística, exclusiva de su modo de ser.

Somos, en suma, un yo con movimientos, pensamientos y sentimientos que por sí solos o en conjunto asombran, intranquilizan o alteran; angustian o dan ánimo, invitan al pesimismo o al optimismo. Señalan el camino a seguir, a la búsqueda del conocimiento para distinguir entre lo bueno y verdadero, lo malo y erróneo, lo que conviene o no.

En sus Meditaciones sobre la Primera Filosofía, Renato Descartes investiga cuál podría ser la naturaleza de este "yo" como una "cosa que piensa". Intenta reconstruir todo el conocimiento humano y establecer pruebas de la existencia, entre otras la de Dios, que lo indujeron a manera de conclusión a lanzar la más lapidaria consigna de la filosofía occidental: “Pienso luego existo”.

“Escribo luego existo”, es propuesta que propongo, opción atrevida, al cartesiano “cogito ergo sum”.

Se me antoja hacer esta confrontación filosófica partiendo del componente literal, no tanto en lo que podríamos deducir es el sentir liberador del autor, Renato Descartes, en su “Discurso del Método”.  Altero el orden y sentido de las palabras a manera de discutible reflexión, así: “Pienso luego vivo, escribo luego existo”.

Existo como sujeto personal en cuanto vivo como ente biológico desde el momento del primer respiro al nacer. Cuando le preguntaron al escritor Héctor Abab, porqué escribía; respondió: “Porque respiro”.

La palabra - en sus formas esenciales de comunicación, oral y escrita - constituye el hecho existencial que materializa la abstracta acción viviente de pensar, de raciocinar, de ser libre, de tomar decisiones.

Pensar es propiedad viviente, inteligente, del ser humano, exclusiva del homo sapiens. Ser pensante es atributo resultado de la milenaria evolución de sus circunvoluciones cerebrales; determinante primordial de su racional naturaleza que le permite trascender su animalidad, es decir la constitución biológica. 

Lo que pretendo señalar es que el “existo”, en mi entender, es a posteriori al “vivo” y apriori al “yo pienso”. Para poder pensar me valgo de una existencia que se soporta en un sustrato biológico(cerebro) en conjunto con una dimensión personal(razón). En tal forma que la expresión cartesiana la propondría con una formula inversa, así: “Existo luego pienso”. En este orden de ideas el aforismo planteado por Descartes puede ser interpretado, sin lógica alguna antropológica. A sabiendas de que el “pienso” de Descartes corresponde a dilemas suyos sobre la realidad de la existencia y sus deseos de renovarla, en correspondencia con su doctrina de la “Duda Metódica”. 

¿Cómo vas a pensar si no existes? Me pregunto

La respuesta es médico - jurídica si aceptamos que al momento de nacer si el niño no ha vivido, tan siquiera un instante al corte del cordón umbilical, se considera que no ha existido, por lo tanto, no es sujeto de derechos, no alcanza la condición de persona, de persona jurídica, no tendrá la condición de ser pensante.

En la realidad social el individuo carente de capacidad comunicadora, sin la vida del lenguaje en sus elementales formas de expresión, carece de presencia, de reconocimiento. Permanece invisible.

Somos lo que somos, humanidad individual o humanidad colectiva, sujetos o sociedad, por unas relaciones que se sostienen en base al ingrediente comunicante de la palabra en sus diferentes manifestaciones.

Primero fue el verbo, leemos en el evangelio de San Juan para indicar, en una exegesis del texto bíblico, que sin la palabra no hubiéramos conocido la existencia de todo lo antes creado. Es a través de la escritura que se consolida la especie humana como administradora del universo, su estirpe racional es civilizadora del mundo en que habitamos.

Según el español Jesús Ruiz Mantilla “A ese verbo bíblico lo siguieron la épica de Homero, el amor y la guerra que nos relata la Ilíada el delirio del Quijote, y la soledad de Macondo”.

Teobaldo Coronado

La verdad es que, de mi parte, escribo por simple diversión, no anima interés monetario alguno, mucho menos la fama y la gloria. Viejo y romántico médico que soy, de los de antes.

Leo y garrapateo cuartillas porque me fascina, divierto y proporciona inmenso gozo espiritual e intelectual. Mantengo el ánimo expectante, pasión encendida por el estudio y mis pensamientos y, sobre todo, sentimientos entrego generoso a cuantos estiman, quieren y estimulan con su amable atención. Escribo, primero, para mí y, después, para ellos.

“Escribe y te salvas" es lema que inculcaba a mis alumnos en la facultada de medicina al resaltar la importancia en la elaboración de una buena historia clínica, ante la posibilidad de una demanda. Incrustada esta consigna, a lo mejor, en el subconsciente de cualquier poeta o escritor, en su instinto de conservación, para no dejar de ser, lograr una utópica inmortalidad. Al redactar esta nota estoy comunicando a la gente la realidad de mi existencia, informándoles que todavía estoy “vivito y coleando”. Que hay doctor Teo para un buen rato. 

Dice  la sabiduría popular que las palabras se las lleva al viento. Solo queda lo impreso, lo que no esta escrito o registrado gráficamente no existe para la ciencia del Derecho. El libro es eterno; en sus paginas salvíficas se atesora  lo que la vida de los hombres ha sido a lo largo de los siglos de los siglos.

Cartagena de Indias octubre 4 de 2026. Paz y Bien.

9/16/26

DIABÉTICO Y CAMPEÓN


DIABÉTICO Y CAMPEÓN

Es diabético. Se llama Alexander "Sascha" Zverev ganador, en lo que va recorrido de este año, de dos de los más importantes torneos de tenis, Grand Slam, que se realizan anualmente: El Rolang Garros en Paris, Francia y el US Open en New York, Estados Unidos. Es un campeón nacido en Hamburgo, Alemania en 1997. De padres soviéticos ganó, en representación de su país, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.  

Para los que seguimos las incidencias y somos practicantes de este deporte colma de inmensa alegría la hazaña realizada por el alemán de origen ruso, 29 años, de frágil apariencia por su contextura física - alto (1.98Mts), desgarbado, de escasa musculatura  - y la crónica patología que lo aqueja. Su desempeño, más allá de lo estrictamente deportivo, es ejemplo elocuente del poder de la mente, reciedumbre de la voluntad y disciplina que han permitido superar la adversidad y obstáculos diversos a lo largo de su triunfal carrera.  “Mantenerse firme requiere más que talento:  disciplina, fortaleza mental y un entorno sólido”, sostuvo Zverev al término del Rolang Garros 2026. Cuando habla del entorno se refiere a la influencia de su familia y al equipo que lo apoya. En entrevista para Beyond Tipe explicó que quería demostrar que "Nada es imposible" para quienes viven con esta condición, y que la Diabetes tipo 1 no lo define.

Zverev enaltece la lista de grandes estrellas del deporte, en sus diferentes modalidades, con este padecimiento como:





Jakie Robinson -  beisbolista, Dodgers de Brooklyn. Primer afrodescendiente en jugar en grandes ligas;

Diego Armando Maradona - Juventus de Italia, Selección argentina;

Joe Frasier - boxeador, campeón mundial;

Adriana Pereira – futbolista, Barcelona, Selección española;

Nacho Fernández – futbolista, Real Madrid, Selección española;

Kris Freeman – esquiador;

Hannah Schmidt – esquí alpino;

Gary Hall – nadador, campeón olímpico;

Bill Jean King - tenista, ganadora de doce Grand Slam

Soy practicante del tenis desde 1979, hace 47 años, cuando jugador de futbol callejero, abandoné la bola de trapo para agarrar una raqueta, bajo la guía del instructor Hugo Robayo, en las canchas del desaparecido Club Alemán de Barranquilla y seguir, después, hasta el día de hoy, en las frondosas del parque Eugenio Macias del Barrio Porvenir. El deporte blanco ha sido participe de mi agenda diaria durante parte importante de mi vida, factor determinante, en mi parecer, del vigor que muestro en mis ochentones días.


Tenistas. Parque Eugenio Macias

Impresiona, sobremanera, la gesta del atleta germano porque, además, de la formidable, sin igual cátedra tenística que nos brinda en cada partido, es encomiable como sobrelleva su condición de paciente diabético. La admiración. por lo tanto, es doble: por mi afición al deporte blanco y como médico.

A Dios gracias no he sufrido en carne propia este mal. Lo he soportado y padecido a través de mis dos más grandes amores:  el de mi madre buena Esther Hurtado Charris y el de mi amada esposa Helena Arana Porto. Fue dura la larga batalla que tocó enfrentar al lado de ellas. Tanto aprendí de esta experiencia familiar, más allá de la experiencia profesional que, sin vanidad alguna, me considero experto, no especialista, en diabetes. A mi mamá diagnostique esta enfermedad cuando hacia tercer año de medicina por la elemental y conocida triada de las tres P: polifagia, polidipsia y poliuria.  La diabetes, inmisericorde, acabó con sus vidas para dejarme huérfano primero y, más recientemente, viudo. La soledad es ahora mi benévola compañía.

La diabetes tipo 1, insulina dependiente, que aqueja a Sascha es una enfermedad autoinmune en la que el páncreas deja de producir insulina. A diferencia del tipo 2, no insulina dependiente, no guarda relación con el estilo de vida y no tiene cura. El tratamiento es de por vida: insulina externa, monitorización constante de la glucosa y ajuste permanente de la alimentación y el ejercicio.

Se la diagnosticaron cuando tenía tres años. Médicos dijeron a sus padres que ser deportista con esa condición no era conveniente.  "Eso quedó grabado en mi cabeza. No creo que se deba poner ningún límite a los niños”, afirma con algo de resentimiento.

Durante años mantuvo silencio. Escondía para ponerse las inyecciones, al pensar que esta circunstancia daría ventaja psicológica a sus contendores. Solo en agosto de 2022 hizo público su estado cuando creo la Alexander Zverev Foundation, dedicada a proveer insulina a niños en países donde es difícil el acceso al tratamiento.

Es común, en sus enfrentamientos, ver a Alexander mirar su muñeca o su antebrazo durante los cambios de lado. Observa el sensor de monitorización continua de glucosa (MCG), que mide los niveles de azúcar en el líquido intersticial y transmite en tiempo real al móvil o a un receptor de pulsera. Si el sensor muestra una baja en la glicemia Zverev ingiere pastillas de glucosa: de absorción rápida, fáciles de llevar en el bolsillo del pantalón y precisas en la dosis; suben el azúcar de forma controlada sin necesidad de ingerir alimentos en plena competición. Cuando la baja es pronunciada puede recurrir a geles de glucosa. Si el sensor marca un alza, la corrección es con insulina: una pequeña dosis que administra él mismo, con inyección, durante el descanso entre juegos. Lo hemos contemplado los espectadores en los partidos largos.  Saca una jeringa de insulina, se aplica la dosis, y vuelve a jugar como si nada.  En New York, en la final del US Open, vimos a su rival: Ben Shelton, reclamando al árbitro, falto de solidaridad y compañerismo, cuando el campeón se inyectaba porque consideraba que se estaba demorando mas del tiempo permitido.

La convicción personal y el apoyo de su familia, en particular de su madre, dieron la confianza y fortaleza suficientes para no darse por vencido ante un diagnóstico tan atemorizante y las opiniones escépticas de los médicos. "Cuando a tu hijo de cuatro años le diagnostican diabetes y los médicos en el consultorio te dicen que su vida y el deporte van a estar sumamente limitados, se necesita una madre muy fuerte para salir de ahí y decir: 'Mi hijo será lo que él quiera ser. Si quiere ser tenista, será tenista; si quiere hacer otra cosa, la hará, pero esta enfermedad no nos va a definir'", declaró Sascha, en emotivo homenaje a su señora madre, en medio del nutrido aplauso de las gradas en la premiación del US Open, en el estadio Arthur Ash de New York, el pasado domingo 13 de septiembre.  

Los amantes del tenis hemos deleitado, en este mes de septiembre,  presenciando un torneo, que como todos los del Grand Slam proyectan no solo el espíritu deportivo de sus participantes sino, también, como se levanta airosa la frágil condición humana de algunos de sus practicantes que en el caso de Alexander Zverev nos enseña que no hay nada imposible de lograr, si se tiene la decisión y la pasión para conseguirlo. “Querer es poder”. 

"La juventud hace milagros" recalcaba, una y otra  vez, a mis estudiantes de medicina, ante la prodigiosa recuperación de un paciente joven que llegaba en criticas condiciones de salud.

Cartagena septiembre 16 de 2026

9/05/26

LA BIOÉTICA. UN COMPROMISO DE TODOS


LA BIOÉTICA. UN COMPROMISO DE TODOS


INTRODUCIÓN

La bioética en su más amplio significado se preocupa por el camino correcto de la ciencia, el rumbo justo y cierto de las políticas estatales y la suerte feliz de la humanidad. Vislumbra con optimismo un planeta tierra amable para todos, en el que valga la pena no solo vivir, sino vivir dignamente.

Las facultades de medicina han sido parcas en asignaturas como salud pública,  ética médica y Bioética -  cátedras que un número importante de estudiantes consideran de relleno por la visión  clínico -  quirúrgica  que ellos tienen  de la profesión -  a través de las cuales con mayor espacio curricular se podría impulsar en los futuros médicos  conciencia ecológica que los entusiasme a una activa participación en proyectos y programas  a favor de un hábitat  menos contaminado, por ende,  más saludable como  estrategia protectora de padecimientos producto del cambio climático.


Definición

En cómodo sentido etimológico podemos colegir que la Bioética trata de la vida, de una ética de la vida. No solo la humana, también, la de todos los seres vivientes.

Una interpretación más amplia, como rama de la filosofía, es decir como ciencia, comprende: “El estudio sistemático de la conducta humana en el ámbito de las ciencias de la vida y de la salud, analizada a la luz de los valores y principios morales". “Encyclopaedia of Bioethics”: (Reich, 1978).

Un análisis rápido a la clásica definición de bioética del Doctor Reich permite observar que no está referida, exclusivamente, a la salud y vida humana. Tiene proyección universal cuando propende por la conservación de todas las formas de vida. Es una ética por la supervivencia precisó el Cancerólogo norteamericano Van Ressaeler Potter, considerado padre de la Bioética. De allí la empatía manifiesta de la bioética por el medio ambiente en el contexto de una ética de la naturaleza o ética ecológica.

Es lógico, que en su axiomática dimensión ética estudie el comportamiento humano, vale decir, la conducta moral del médico, en lo relacionado con su práctica profesional. Esto no quiere decir que la bioética sea ajena a otras actividades, distintas a las relacionadas con las ciencias de la salud. En su enfoque interdisciplinario, pluralista y no confesional tienen cabida todas las profesiones, ideologías, y creencias religiosas. El compromiso es de todos, en defensa de la vida en general, porque el planeta tierra no desaparezca, sea el hogar saludable, pleno de bienestar que nos acoja sin distingos.

El empeño, en particular, de los profesionales de la salud debe ir más allá de la simple preocupación por el hecho tecnocientífico, por los espectaculares avances de la educación e investigación médica, para observar con actitud crítica las implicaciones ético-jurídicas en el paciente, la comunidad, su entorno y el mismo, como practicante de la medicina, en lo que respecta con sus deberes, como en la necesaria tutela de sus derechos.


Principios


Están en juego el derecho a la vida, a la salud, integridad personal, intimidad, información y otros más que la Bioética intenta proteger, con sus principios de Autonomía, Justicia, Beneficencia y No maleficencia, ante el vasallaje que en ocasiones pretende imponer una ciencia y tecnología prepotentes, a través de los mercaderes de la salud y negociantes de la medicina en su afán desmedido de lucro.

“El respeto a la vida”, principio central de la Bioética, debe conducirnos a la consolidación de unas ideas que reafirmen la creencia por la conquista de una buena vida, por el bienestar de todos.  De una calidad de vida, reflejo fiel de su valor sagrado, demostrativo en la realidad fáctica de que la vida es un don, es preciosa.

Se trata de conquistar calidad de vida en el presente y asegurarla para las próximas generaciones. Calidad de vida que el desarrollo manufacturero y tecnológico moderno socava poniendo en grave riesgo la supervivencia de la especie humana. El efecto colateral del progreso parece ser el de un paradójico desastre mundial que afecta al hombre y altera su medioambiente. De allí, que Potter en su credo bioético plantea como compromiso de todos: “Me comprometo a trabajar, juntamente con otros, por mejorar la formación de mis creencias y desarrollar otros credos, semejantes a este y por unirme a un movimiento mundial que haga posible la supervivencia y un desarrollo más provechoso de la humanidad, en armonía con el medio ambiente natural”.


Controversias

El debate es amplio cuando se plantean situaciones concretas que ponen en peligro, por una parte, el orden establecido por la ética en el campo de la medicina en defensa de la dignidad de la persona y, de otro lado, el interés comunitario por el normal y pacifico desarrollo de la especie, del homo sapiens, a través de una tradición cultural que propugna por la solidaridad humana.

Es así, como existe una palpitante controversia a nivel mundial sobre el uso de las células madre embrionarias, el matrimonio gay, la muerte digna, es decir la eutanasia, legalización del aborto, los derechos humanos y la inteligencia artificial, la edición genética mediante tecnologías como CRISPR y todo el capítulo relacionado con la ideología de género, etc. Sin pasar por el alto el desbordado “consumismo”, que impone la publicitada moda de cada día, considerado “8º pecado capital de la humanidad”, causa primera de contaminación ambiental y consecuente deterioro de la naturaleza: de su fauna y de su flora, con la consecuente pérdida de la biodiversidad.


Fenómeno de la corrupción

Inquietante, sin duda, para la discusión bioética el fenómeno de la corrupción de los organismos del Estado, de lo público. En especial, lo concerniente a las políticas y manejo de la salud en Colombia que corre pareja con la inocultable deshumanización del ejercicio profesional, de la deshumanización en la atención sanitaria.

De allí, es bueno señalarlo, la inmensa responsabilidad, el compromiso que recae sobre dirigentes y líderes de ciudades, sobre los gobernantes de países y naciones en el cumplimiento de los postulados bioéticos.


Colofón

La Bioética mediante su gestión humanizadora sirve para darnos cuenta de que vivimos interrelacionados, interconectados en condición de vecinos. ¿Quién es tu hermano? Tu vecino más cercano dice el refrán popular.

Habitantes de la ciudad, la nación y el planeta tierra, “la aldea global de que hablaba McLuhan; que nos llevaría en actitud solidaria a deponer intereses particulares en procura de un bienestar común.   Lo que debe inducirnos a un sincero empeño ético de contribución colectiva para que el mundo, nuestro país y el terruño en donde vivimos tengan un entorno grato a través de acciones cotidianas de cuidado de todo cuanto existe en forma real, no virtual.

De que sirve tanto progreso material, el alcance del desarrollo económico social si nos estamos matando los unos a los otros por un lado y destruyendo a la madre naturaleza por el otro.

La bioética y su tenaz empeño por la defensa de la vida es un compromiso de todos.

Barranquilla septiembre 4 de 2026.

8/27/26

COCAINA VERSUS ACONITINA


Aconitum napellus, cast. acónito, cat. tora blava


COCAINA VERSUS ACONITINA


INTRODUCIÓN

En la historia, hasta ahora, conocida de la anestesia, se reconoce a la “cocaína” como el primer “anestésico local” usado en las técnicas de anestesia regional, como anestésico tópico, en particular.

Los conquistadores europeos, en sus incursiones por las Indias occidentales, descubrieron la coca, planta que da origen a este anestésico, por el uso que los indios le daban a lo ancho y largo de la región andina.

Tres siglos después de la conquista de Perú por Francisco Pizzaro el austríaco Karl van Scherzer llevó cantidad suficiente de hojas de coca a Europa; lo que permitió el aislamiento, por primera vez en 1859, del alcaloide por el estudiante Albert Niemann, de la Universidad de Gotinga en Alemania, , lo llamo “cocaína”.

En 1884 Karl Koller, estrecho colaborador de Sigmund Freud había utilizado la cocaína para uso oftálmico. Primero, consigo mismo, aplicándose la solución en el ojo y luego pinchándolo con alfileres.

En 1885, William Halsted, considerado el padre de la cirugía moderna, la empleo en bloqueos nerviosos para la realización de mastectomías. Este año James Leonard Corning la aplicó en anestesia peridural. 

Heinrich Quincke utilizó cocaína para anestesia espinal en 1988.


Publicat el Volum 2 (2026) d’AI & Antiquity: tecnologia, divulgació i reptes acadèmic

El descubrimiento chino. Un estudio publicado, este año, por la revista Antiquity - Xue Ling et al, Surgical anaesthesia in Ming China: scientific analysis of aconitine residues on medical instruments, Antiquity (2026) – informa que arqueólogos y científicos chinos de la Universidad del Noroeste encabezados por el profesor Zhao Congcang ha revelado rastros microscópicos de un anestésico tópico en instrumental quirúrgico del siglo XIV hallado en la tumba de Xia Quan un cirujano de la dinastía Ming (c. 1368-1644 d. C.) en Jiangyin, 150 kilómetros al noroeste de Shanghái, China.

Análisis químico con la técnica de microscopía de dispersión Raman estimulada descubrió en pinzas y tijeras de hierro, de este periodo, rastros de una planta tóxica con altos niveles de “aconitina “.

Según el doctor Zhao Congcang, la aconitina activa los canales iónicos de sodio en las membranas de las células nerviosas. La estimulación constante conduce a una excitación nerviosa temporal seguida de inhibición.

Este descubrimiento nos llevaría a deducir que no es la cocaína el primer anestésico local utilizado en medicina sino la aconitina. A cuestionarnos de por qué la aconitina se quedó rezagada, en el tiempo, ante la cocaína y sus múltiples derivados en la utilización terapéutica de la medicina alopática.

La aconitina primer anestésico local

“En el contexto quirúrgico de la dinastía Ming, una vez que un paciente recibía la aplicación de un líquido medicinal infundido con aconitina, podía sentir inicialmente calor local, hormigueo o entumecimiento, seguido de una pérdida gradual de la sensación de dolor y entrada en un estado anestésico”, explicó Zhao.

Durante siglos, la cirugía medieval china presentó relatos difíciles de demostrar. Antiguos textos médicos hablaban de mezclas capaces de adormecer el cuerpo antes de una operación, pero faltaba la prueba que confirmara que aquellos anestésicos, realmente, se utilizaban en quirófanos hace cientos de años.

Una vez procesado el preparado se convertía en un polvo o líquido anestésico que, probablemente, se aplicaba sobre la piel antes de realizar la intervención. Según los investigadores, aquello representaba una forma temprana de anestesia tópica siglos antes del desarrollo de la anestesia moderna en Occidente.

Quizá sea este el aspecto más llamativo del descubrimiento por su indiscutible aporte a la historia de la medicina, en especial en su lucha contra el dolor. Sería prueba fehaciente de que, mucho antes de los espectaculares avances de la actualidad, los médicos chinos poseían conocimientos muy sofisticados sobre farmacología, toxicología y cirugía. Intentaban algo que es fundamental en la práctica quirúrgica moderna: operar sin dolor.

El acónito. Potente veneno.

La aconitina es uno de los principales alcaloides bioactivos extraídos del “acónito” (Aconitum napellus), planta que recibe este nombre por sus flores de color azul a púrpura que recuerdan a la capucha de un monje. De allí que al acónito se le conozca también como casco de monje (monkshood) y mata lobos (wolfsbane). La aconitina, sustancia extraída de esta planta, era convertida en polvo o en forma líquida para ser utilizada como anestésico en la medicina tradicional asiática. Su potente toxicidad era atenuada con sustancias ácidas como judías, musgo, vinagre o la orina de niños pequeños para desintoxicar el acónito. La aconitina pertenece al género Aconitum de la familia Ranunculácea y se emplea frecuentemente en medicinas herbales por sus acciones antiinflamatorias, analgésicas, antirreumáticas y cardiotónicas.


Aconitina versus cocaína

Sigmund Freud, padre del psicoanálisis— Foto: Time Life Pictures

La aconitina no tiene aplicaciones médicas masivas como la cocaína. Su toxicidad es extrema y la dosis necesaria para calmar el dolor o adormecer un nervio está, peligrosamente, cerca de la dosis que causa la muerte. Tiene un margen terapéutico diminuto. Un miligramo puede matar a una persona adulta al paralizar el corazón o el sistema respiratorio. Se ha descrito 100 veces más letal que la estricnina.

La aplicación de aconitina ha estado limitada en la práctica clínica debido a sus efectos tóxicos sobre el corazón y el sistema nervioso. Tiene una acción potente de apertura de los canales de sodio en las células del corazón, de forma descontrolada. Esto provoca arritmias cardíacas graves e irreversibles

La aconitina es muy inestable y se descompone fácilmente en el cuerpo humano. No se detecta de forma rutinaria en el análisis toxicológico común en la práctica forense actual. En la experiencia medicolegal se presta poca atención al envenenamiento por esta sustancia. Por ello, conviene señalar que en la historia clínica es importante averiguar el uso de medicamentos herbales o plantas silvestres en los casos de muerte inexplicada.

La cocaína, aunque también es peligrosa y adictiva, tiene un rango de seguridad que permitió su uso controlado como anestésico local en cirugías de ojos, nariz y garganta.

La cocaína también afecta los nervios, pero su perfil permitió aislarla y estudiar derivados sintéticos seguros (como la lidocaína) sin el mismo riesgo letal inmediato del acónito.

A diferencia de la cocaína, que se industrializó y dio origen a toda una familia de anestésicos modernos, el acónito y la aconitina quedaron relegados casi por completo. Solo se emplean en preparaciones homeopáticas extremas muy diluidas o en la medicina tradicional de Asia tras procesos de desintoxicación muy complejos y riesgosos.

En dosis homeopáticas se usa como antipirético, antitusivo y descongestionante, y en algunos casos vía tópica para tratar la alopecia y aliviar las inflamaciones.

Además, la aconitina también podría suprimir el crecimiento tumoral e inducir la apoptosis celular en el cáncer de páncreas humano.

Conclusión

En mi parecer el descubrimiento chino sobre la aconitina, de gran despliegue informativo por las redes, que la reconoce como el primer anestésico local en ser usado “científicamente”, no deja de ser una anécdota más de la intrigante y universal historia de la medicina.

Objetivo central de la anestesiología moderna, de sus investigadores, ha sido la supresión del dolor en todas sus formas. Reducir, además, a un mínimo posible la toxicidad en las técnicas anestésicas, tanto en el paciente como en sus practicantes: los Anestesiólogos, con la introducción cada día de fármacos novedosos con bajos índices de biodegradación, lo menos letales posibles.

La aconitina puede seguir, como ha sido desde la antigüedad, su triunfal curso terapéutico en la medicina homeopática, compitiendo con las infinitesimales dosis de estricnina y árnica, porque no le veo futuro en la medicina ortodoxa, en la práctica anestesiológica en particular.  

Para concluir que la cocaína conserva el primer lugar, que le asigna la tradición histórica de la anestesiología, como anestésico local.

"Amanecerá y veremos", decían nuestros abuelos.

Lecturas

Aconitina - Wikipedia

Y Liu, medicina venenosa en la antigua China. En P. Wexler (ed.), Toxicología en la Antigüedad (Segunda Edición). Academic Press, 2019, p431

Dagnino Jorge. De la Coca a la Cocaína. Rev Chil Anest Vol. 39 Num. 4 pp. 280-291|doi:

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/estudio-unas-tijeras-oxidadas-revela-que-cirujanos-dinastia-ming-usaban-plantas-venenosas-como-anestesia_26118

https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0378874109004735 

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