ESTHERCITA FORERO. REINA DEL CARNAVAL DE BARRANQUILLA
ESTHERCITA FORERO
REINA DEL CARNAVAL DE BARRANQUILLA
Introducción
El doctor Carlos Barrera comentó, con su garbo característico, que: “Esthercita Forero, bautizada como la Novia de Barranquilla, merecía un monumento tan grande como los que tienen Shakira, Sofia Vergara y el Joe Arroyo. Pareciera que los artistas que hicieron su escultura en la carrera 43, calle 74, se hubieran fijado, solo, en su pequeña estatura y no en la grandeza de su obra musical, orgullo de la cultura caribe, de Barranquilla y de Colombia”. El comentario lo hizo el doctor Barrera una vez terminada la disertación que bajo el título de: “Esthercita Forero también fue reina del carnaval de Barranquilla”, dictara el periodista, escritor y biógrafo de la compositora Álvaro Suescún, en la reunión ordinaria de la Asociación Sociedad Médico Quirúrgica del Atlántico del pasado lunes 9 de febrero.
En la modalidad de conversatorio, luego, con la
participación del hijo adoptivo de Esthercita el musicólogo Tony Montealegre y
demás miembros de la Asociación se realizó este evento cultural en consonancia
con el carácter humanista de la Medico Quirúrgica, no solo medico científico.
Otro participante en la reunión planteo la idea de trasladar
esa simbólica escultura al Malecón del Rio por ser, este, un moderno sitio
icónico de la urbe. Tanto el maestro Suescún como el señor Montealegre
descartaron esa posibilidad argumentando que el parque erigido en su nombre, en
donde se encuentra la estatua, fue escogido por ella misma al lado de un palo
de matarratón que allí se encuentra; emblemático árbol que sombreaba las cercas de las casas y calles de
la antigua Curramba, hoy en vía de extinción, que Esthercita evoca en “Mi vieja
Barranquilla” composición con la peculiar nostalgia y sabor de la mayoría de
sus canciones.
“Las calles de mi vieja Barranquilla
Doradas por el sol y las arenas
El caño saludando al Magdalena
Con flores de bonitas batatillas
Jardines con noches de serenatas
Faroles bajo la lunita grata
Repleta de la plaza al camellón
Y los palitos de matarratón”.
| Álvaro Suescún T. |
Patrimonio cultural de la nación.
Álvaro aprovecha la oportunidad para mostrar una profunda molestia por el trato profano que se le ha dado a la estatua de Esthercita. Señala que de sus brazos penden las cuerdas que sostienen las baratijas de los mercaderes que allí ubicados, de esta forma, irrespetan la memoria de una Barranquillera, querida por todos los que aquí nacimos. Pide, el maestro Suescún, la colaboración de los estamentos citadinos para darle el tratamiento digno que se merece. Recuerda que desde el 2021 fue sancionada la ley 2131 que proclama el 10 de diciembre, fecha de su natalicio, “Dia Nacional de Esthercita Forero Celis” y reconoce su legado como cantante, compositora, publicista, pionera de la radio colombiana, exponente y embajadora de la tradición cultural del Caribe colombiano, “Patrimonio Cultural de la Nación
Correría internacional
En forma magistral el conferencista, con admirable precisión
histórica, hizo amplio recorrido por la vida y obra de la querida personaje,
destacando los vínculos internacionales y nacionales que la llevan a ser considerada
una sinigual exponente de la música de Colombia y de la extensa región de la
cuenca del Caribe. Es así como refiere que:
En 1942 en Radio Estrella de Panamá acompaña en sus
presentaciones al pianista y compositor Avelino Muñoz.
Viaja a Venezuela en 1945 provocando el entusiasmo de los
músicos de ese país por la música de la costa caribe colombiana, que
interpretarían, formidables, orquestas como Los Melódicos y Billos Caracas Boys
En República Dominicana compone en 1950, su primera canción,
el bolero “Santo Domingo”, que grabó en compañía del maestro boricua Rafael
Hernández y el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico. Una canción
de protesta de mucho impacto en contra del dictador Rafael Leónidas Trujillo.
A Puerto Rico llega en marzo de 1950 logra el respaldo
del más grande de los compositores de la Isla del Encanto Rafael Hernández
quien la incita a componer mas que a cantar; destacaba más como vocalista
En Cuba participó en un programa radial y grabó con el Trio Oriental y el del compositor Johnny Rodríguez. Forma parte de la orquesta de Pancho
Portuondo, 1952.
Viaja a Nueva York, en donde vive tres años, de 1951 a
1954. Allí, son ampliamente divulgadas
sus canciones, y graba con Tito Puente, Frank Gallo- Machito y el conocido
pianista y compositor René Touzett.
En 1954 la norteamericana Pru Devon, en su programa
radial Nights in latín America afirmó que Esther Forero junto a la
peruana Yma Sumac constituían “La más alta expresión del arte de Latinoamérica”.
La consideró otra María Greever.
Su travesía por las Antillas y estancia en Nueva York, a
su regresó a la "Puerta de Oro", 1959, le dan una visión que
trasciende lo regional para convertirse en la madrina y manager de las primeras
agrupaciones que se atrevieron a electrificar el aire barranquillero. Bajo el
apoyo de Esthercita Forero se crea la primera banda de rock “Los Tornados”. El
sello Tropical de Emilio Fortoul en 1966 grabó su álbum “Los tornados A- Gogo”. La
"Novia" que le cantó a la Luna de Barranquilla; con su brillante luz
abrió, también, el camino a las jóvenes estrellas del rock currambero.
Para poder salir del país al exterior tuvo que trabajar, primero, como agente vendedora de los laboratorios Walter Carrol con sede en la capital del Atlántico. Alternaba esta actividad con presentaciones en los distintos pueblos a orillas del rio magdalena en que cantaba, al visitarlos, música colombiana del interior, tangos, valses y boleros. Su compañero sentimental Jorge Artel, el poeta cartagenero, le insinúa incursionar en la música con origen en lo nuestro, en lo autóctono. Sus correrías por la antigua sabanas de Bolívar, el valle del Sinú y riberas del Magdalena Grande, impregnada de su folklore, da un viraje a su propuesta musical que la estimula a proyectarse más allá de las fronteras.
La guacherna
El escritor Álvaro Suescun se detiene con mucho rigor académico a explicar el origen semántico de la palabra Guacherna y su categoría musical, del desfile nocturno, idea de Esthercita en 1974, que se celebra cada año previo a los cuatro días de carnaval y de la evolución histórica de la canción, las diversas versiones orquestadas, que se han compuesto con este guapachoso nombre. Concluye en que el 20 de julio de 1982 en la fiesta de celebración de la independencia de Colombia, en el Hotel Waldorf Astoria de New York, decidió entregar el tema de La Guacherna a la orquesta dominicana Los Vecinos. La canción interpretada por Milly Quezada es un suceso musical que invita al baile en cualquier parte del mundo.
Regreso a Colombia
Esther Forero regresó a Colombia en 1959, tras diez
años divulgando la música colombiana fuera del país. Desde
entonces, estuvo grabando con orquestas como las de Pacho Galán,
Nuncira Machado, Aníbal Velásquez, Clímaco Sarmiento, entre otras, con
cantantes de la categoría de Gabriel Romero, Joe Arroyo y Alfredo Gutiérrez.
En mi lejana juventud, década de los 60, escuchaba por la
Voz de la Patria, emisora propiedad del italiano Clemente Vasallo, el programa “Show
de Esthercita” bajo la dirección de Félix Chacuto y el acompañamiento musical
del pianista Rubén Alonso. Recuerdo bien que un radio periodista que le rendía
culto en sus programas por la misma emisora era Gustavo Castillo García. Al respecto
cito la anécdota que le contó, en una entrevista, el cronista Tito Mejía Sarmiento,
publicada en su blog titoms 17: “Un domingo, cuando presentaba el
programa en el radioteatro de La Voz de La Patria, llegó Esthercita Forero
vestida toda de blanco, y sin pensarlo dos veces dije a los presentes y
oyentes: “Con ustedes, la novia de Barranquilla, Esther Forero… y así se quedó
para siempre”.
Colofón
Me atrevo a decir que antes de la esplendorosa Shakira, Esthercita
Forero colocó a nuestra ciudad en el amplio firmamento musical del planeta. Convirtió
a la Puerta de Oro de Colombia, en una ciudad universal. “Ventana al Mundo”
abierta a cuantos quieran asomarse a su malecón y sus floridos jardines, a parrandear
con sus bulliciosas melodías y degustar sus exquisitas viandas.
Su legado es tan vasto que su humilde y menuda figura
toca los límites de lo inmortal. Mas allá de los himnos- porque si, cada
estrofa de sus arreglos es un bello poema al amor y a la vida - que bailamos
en los carnavales fue una mujer valiente ante la adversidad que, tantas veces, toco su puerta. “Mis canciones están
hechas de vida, con sangre, con rabia y amor. Yo lo doy todo en cada canción”, afirmaba
la cantante nacida en el Barrio Abajo.
Con este evento, en su académica solemnidad, considero
que la Asociación Sociedad Medico Quirúrgica el Atlántico rinde homenaje póstumo
a una artista, orgullo de la cultura barranquillera, al cumplirse en este 2026 15 años de su fallecimiento. Murió a la edad de 91 años el 3 de junio de 2011.
Finalmente, agradezco al escritor y amigo Álvaro Suescún el
generoso detalle de obsequiarme el libro de su autoría, editado por la Fundación La Cueva: Colombia - República Dominicana, Puentes Musicales sobre
el mar Caribe” que, además de lo aprendido en su magnífica conferencia, ha
servido de fructífera fuente bibliográfica para este escrito.
Barranquilla febrero 12 de 2026
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