LA BIOÉTICA. UN COMPROMISO DE TODOS
LA
BIOÉTICA. UN COMPROMISO DE TODOS
INTRODUCIÓN
La
bioética en su más amplio significado se preocupa por el camino correcto de la
ciencia, el rumbo justo y cierto de las políticas estatales y la suerte feliz
de la humanidad. Vislumbra con optimismo un planeta tierra amable para todos,
en el que valga la pena no solo vivir, sino vivir dignamente.
Las
facultades de medicina han sido parcas en asignaturas como salud
pública, ética médica y Bioética - cátedras que un número importante de
estudiantes consideran de relleno por la visión
clínico - quirúrgica que ellos tienen de la profesión - a través de las cuales con mayor espacio
curricular se podría impulsar en los futuros médicos conciencia ecológica que los entusiasme a una
activa participación en proyectos y programas
a favor de un hábitat menos
contaminado, por ende, más saludable
como estrategia protectora de
padecimientos producto del cambio climático.
Definición
En
cómodo sentido etimológico podemos colegir que la Bioética trata de la vida, de
una ética de la vida. No solo la humana, también, la de todos los seres
vivientes.
Una
interpretación más amplia, como rama de la filosofía, es decir como ciencia,
comprende: “El estudio sistemático de la
conducta humana en el ámbito de las ciencias de la vida y de la salud,
analizada a la luz de los valores y principios morales". “Encyclopaedia
of Bioethics”: (Reich, 1978).
Un
análisis rápido a la clásica definición de bioética del Doctor Reich permite
observar que no está referida, exclusivamente, a la salud y vida humana. Tiene proyección
universal cuando propende por la conservación de todas las formas de vida. Es
una ética por la supervivencia precisó
el Cancerólogo norteamericano Van Ressaeler Potter, considerado padre de la
Bioética. De allí la empatía manifiesta de la bioética por el medio ambiente en
el contexto de una ética de la naturaleza o ética ecológica.
Es
lógico, que en su axiomática dimensión ética estudie el comportamiento humano,
vale decir, la conducta moral del médico, en lo relacionado con su práctica
profesional. Esto no quiere decir que la bioética sea ajena a otras actividades,
distintas a las relacionadas con las ciencias de la salud. En su enfoque
interdisciplinario, pluralista y no confesional tienen cabida todas las
profesiones, ideologías, y creencias religiosas. El compromiso es de todos, en
defensa de la vida en general, porque el planeta tierra no desaparezca, sea el
hogar saludable, pleno de bienestar que nos acoja sin distingos.
El
empeño, en particular, de los profesionales de la salud debe ir más allá de la
simple preocupación por el hecho tecnocientífico, por los espectaculares
avances de la educación e investigación médica, para observar con actitud
crítica las implicaciones ético-jurídicas en el paciente, la comunidad, su
entorno y el mismo, como practicante de la medicina, en lo que respecta con sus
deberes, como en la necesaria tutela de sus derechos.
Principios
Están en juego el derecho a la vida, a la salud, integridad personal, intimidad, información y otros más que la Bioética intenta proteger, con sus principios de Autonomía, Justicia, Beneficencia y No maleficencia, ante el vasallaje que en ocasiones pretende imponer una ciencia y tecnología prepotentes, a través de los mercaderes de la salud y negociantes de la medicina en su afán desmedido de lucro.
“El
respeto a la vida”, principio central de la Bioética, debe conducirnos a la
consolidación de unas ideas que reafirmen la creencia por la conquista de una
buena vida, por el bienestar de todos.
De una calidad de vida, reflejo fiel de su valor sagrado, demostrativo
en la realidad fáctica de que la vida es un don, es preciosa.
Se
trata de conquistar calidad de vida en el presente y asegurarla para las
próximas generaciones. Calidad de vida que el desarrollo manufacturero y
tecnológico moderno socava poniendo en grave riesgo la supervivencia de la
especie humana. El efecto colateral del progreso parece ser el de un paradójico
desastre mundial que afecta al hombre y altera su medioambiente. De allí, que Potter
en su credo bioético plantea como compromiso de todos: “Me comprometo a
trabajar, juntamente con otros, por mejorar la formación de mis creencias y
desarrollar otros credos, semejantes a este y por unirme a un movimiento
mundial que haga posible la supervivencia y un desarrollo más provechoso de la
humanidad, en armonía con el medio ambiente natural”.
Controversias
El
debate es amplio cuando se plantean situaciones concretas que ponen en peligro,
por una parte, el orden establecido por la ética en el campo de la medicina en defensa
de la dignidad de la persona y, de otro lado, el interés comunitario por el normal
y pacifico desarrollo de la especie, del homo
sapiens, a través de una tradición cultural que propugna por la solidaridad
humana.
Es
así, como existe una palpitante controversia a nivel mundial sobre el uso de
las células madre embrionarias, el matrimonio gay, la muerte digna, es decir la
eutanasia, legalización del aborto, los derechos humanos y la inteligencia
artificial, la edición genética mediante tecnologías como CRISPR y todo el
capítulo relacionado con la ideología de género, etc. Sin pasar por el alto el
desbordado “consumismo”, que impone la publicitada moda de cada día, considerado
“8º pecado capital de la humanidad”, causa primera de contaminación ambiental y
consecuente deterioro de la naturaleza: de su fauna y de su flora, con la consecuente
pérdida de la biodiversidad.
Fenómeno
de la corrupción
Inquietante,
sin duda, para la discusión bioética el fenómeno de la corrupción de los
organismos del Estado, de lo público. En especial, lo concerniente a las
políticas y manejo de la salud en Colombia que corre pareja con la inocultable
deshumanización del ejercicio profesional, de la deshumanización en la atención
sanitaria.
De
allí, es bueno señalarlo, la inmensa responsabilidad, el compromiso que recae
sobre dirigentes y líderes de ciudades, sobre los gobernantes de países y
naciones en el cumplimiento de los postulados bioéticos.
Colofón
La
Bioética mediante su gestión humanizadora sirve para darnos cuenta de que
vivimos interrelacionados, interconectados en condición de vecinos. ¿Quién es
tu hermano? Tu vecino más cercano dice el refrán popular.
Habitantes
de la ciudad, la nación y el planeta tierra, “la aldea global de que hablaba
McLuhan; que nos llevaría en actitud solidaria a deponer intereses particulares
en procura de un bienestar común. Lo
que debe inducirnos a un sincero empeño ético de contribución colectiva para
que el mundo, nuestro país y el terruño en donde vivimos tengan un entorno
grato a través de acciones cotidianas de cuidado de todo cuanto existe en forma
real, no virtual.
De
que sirve tanto progreso material, el alcance del desarrollo económico social
si nos estamos matando los unos a los otros por un lado y destruyendo a la
madre naturaleza por el otro.
La
bioética y su tenaz empeño por la defensa de la vida es un compromiso de todos.
Barranquilla septiembre 4 de 2026.



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